Este relato lo tenia guardado, espero que os guste.
Dicen que hasta que no tocas fondo no puedes darte impulso para volver a salir, pero…
¿Y si no hay fondo? O ¿si en el fondo hay garras que no te dejan impulsarte?
Seguramente esto parezca una farándula, ni siquiera se porque estoy contándote esto pero siento la necesidad de hablarte, ¿acaso me podrás ayudar?
Yo solo se que aquí esta todo muy oscuro y daría cualquier cosa porque me soltara eso que me tiene agarrada por los pies, para volver a tomar impulso ¿me puedes soltar tú?
Todo empezó cuando los problemas se amontonaron, mi cuerpo ya no respondía como lo hacia años atrás, estaba cansada, muy cansada…
Aunque seguía hablando con todo el mundo, parecía que no importaba a nadie, había gente con prioridades, pero yo seguía pidiendo esa ayuda que nunca me llego.
La psicóloga hizo todo lo que pudo ¡pobrecita!
Tenia razón en todo lo que me decía, debes ser fuerte, tu puedes salir de todo ya lo has hecho otras veces, pero ella tenia un sueldo, una familia y mas feliz o menos tenia una vida ¿Qué tenia yo? Las pastillas que me dio no iban a solucionar mis problemas y tampoco me quitarían el hambre, así que decidí no tomarlas, pero las guarde, me vino la idea a la cabeza de que las podría necesitar en algún momento, ¡que tontería!
Decidí dejarlo todo, en una mochila puse lo imprescindible y empecé a andar sin rumbo fijo, igual así encontraría mi camino en la vida, cualquier sitio era bueno para dormir, el tiempo jugaba a mi favor, era primavera cuando emprendí la marcha, en mi camino encontré gente que me ayudo, me dieron de comer y alguna vez que otra una ducha y una cama, pero no podía quedarme en ningún sitio, mi camino no había terminado…
Nunca hice daño ni a una mosca, pero seguía sin entender porque me estaba ocurriendo todo aquello, me sentía una cobarde por haberlo abandonado todo, pero era mi liberación a unas cadenas que impone la sociedad, seguro que a ti también se te ha pasado alguna vez por la cabeza hacer lo mismo.
Te podría contar mil y una cosas de mi vida, pero creo que no es necesario, ya estas sintiendo muchas cosas de mí…
Empecé a echar de menos mi casa cuando las noches empezaron a ser frías, necesitaba el calor de los míos, una ducha caliente y un plato de sopa, ahora echaba de menos todo aquello que había dejado atrás…
Escogí un parque para dormir, tenia mucho frío, una señora me regalo un abrigo, puse mi mochila como almohada y me tape todo lo que pude, pero el frío no cesaba, tenia la cara ardiendo y aun así no paraba de temblar, creo que tenia fiebre, recordé las pastillas que había guardado, las saque… pase un rato mirándolas como si me tuviesen hipnotizada, solo los temblores a causa de la fiebre me hacían dejar de mirarlas, una vocecita me decía: ¿a que esperas? venga tómalas ya, te sentirás bien y dejaras de tener esos temblores, dejaras de tener problemas, ya no tendrás mas frío…
Las tome y me arrope bien, seguía temblando pero me quede profundamente dormida, una pesadilla fue mi única compañera de viaje, me vi cayendo a un pozo grande y oscuro, al llegar al fondo salieron unas raíces que me rodearon las piernas y ya no he podido salir,
¿Me puedes soltar tú?

















Desgraciadamente, hay muchas personas que pueden identificarse con este personaje… Y es que, a veces, solo a veces… más… la necesidad de dar una patada a nuestra situación actual podría ser la solución a muchos de nuestros problemas. Peeeeero, “casualmente”… jeje… y sin jeje… nuestra vida puede estar ligada a otros que dependen de nosotros… y no solamente económicamente, claro… Pero los hay tan egoistas que se van a comprar tabaco… y es que se van a las antípodas!!!
Cuando uno está solo, sí puede romper sus miedos cambiando radicalmente de vida o con su pareja, pero los hijos no tienen la culpa de ciertas cosas… Es ahí donde interviene o debería de intervenir el verdadero amor en la pareja, la conjunción en un único proyecto de vida que los ayude a todos; la comprensión, el esfuerzo, el darse al otro porque así uno crece en humanidad… Es complicado, pero no es una “utopista”… digo utopía… jeje… seguro que no lo es.
Y si uno de los 2 abandona y el otro tiene que tirar del carro familiar… pues olé por el o por ella. Esa valentía se transformará en algo grande en su vida.
El problema no es sencillo. Y conforme nos vayamos creando necesidades… o dejemos que nos las creen, el problema avanzará… Y mucha, hace falta muchas ganas de querer a los demás… y tb. los hay que no se dejan querer.
Bueno, que menrollo… Que últimamente no me tomaba la “pastilla contra los enrollamientos” porque pensaba questaba curao, y ahora mestoy dando cuenta que, por lo menos yo, voy a tener que empezar a tomarla de nuevo… jajajajaja.
Niña… Besicos Muchos.
Vaya, que iba a cerrar y al ver de nuevo en el seguimiento el título, fíjate tú, que me ha venido la cancioncilla: “sin rumbo, y en el lodo/, si tú me dices ven/ lo dejo todo/ … Ahora entra el punteo de la guitarra (sííííííí… jeje Los Panchos)
Más Besicos y ahora sí que marcho a dormir.
Hola guapo!!!
Ya sabes que aqui no te hace ninguna falta tomarte esa pastila jajajaja estas en tu casa
como bien dices es todo muy complicado y hay que estar en la piel de la persona que hace esas cosas, asi que mejor verlo desde la barrera como a los toros y si se puede hacer algo se hace y punto.
Besitosssssssssss